Director del Instituto de Actuarios Matemáticos de Chile A.G. fue invitado por el CTI a dictar conferencia

En el encuentro llamado Valoración Actuarial de Beneficios a los Empleados: Metodología, variables y parámetros relevantes, Pedro Arteaga, repasó el papel del actuario matemático y la metodología utilizada durante el proceso de la determinación de las valoraciones requeridas por la norma NIC 19.

El pasado 14 de diciembre en el auditorio PwC de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile se realizó la Conferencia Valoración Actuarial de Beneficios a los Empleados: Metodología, variables y parámetros relevantes, actividad que fue organizada por el Centro de Contabilidad y Transparencia Informativa (CTI), del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información (DCS).

En el encuentro, expuso Pedro Arteaga, director del Instituto de Actuarios Matemáticos de Chile A.G. y el profesor Luis Jara, director del CTI.

El señor Arteaga habló sobre la metodología actuarial, el cálculo y alcance de la aplicación de la NIC 19, Norma Internacional de Información Financiera (IFRS por su sigla en inglés), que junto a la NIC 26, regulan el reconocimiento de los beneficios a los empleados. ¿En qué se diferencian? La NIC 19 se relaciona con el reconocimiento, valoración e información de los múltiples tipos de beneficios que una empresa otorga a sus colaboradores, mientras que la NIC 26 se asocia concretamente al beneficio de pensiones.

Respecto de este ítem, según un análisis realizado por el académico Luis Jara a más de 20 mil acuerdos sindicales entre 2006 y 2013, existen 33 tipos de beneficios a empleados, entre ellos: Aguinaldos, asignación de escolaridad, indemnización por años de servicios, asignación de antigüedad, entre otros.

El director del Instituto de Matemáticos Actuarios de Chile, Pedro Arteaga, en su intervención, explicó que la NIC 19 utiliza el método de la unidad de crédito proyectada. A través de él, se reconoce la obligación que tienen las empresas, respecto de los beneficios de los empleados a largo plazo. En base a su experiencia, indicó cómo debe aplicarse esta norma y lo que hay que considerar en la valoración actuarial.

En su intervención, el profesor Luis Jara señaló que la NIC 19 clasifica los beneficios en cuatro categorías: El beneficio a corto plazo, de largo plazo, post empleo y terminación. Identificar dónde se clasifica el beneficio es clave, ya que en función de ello se determinará el método de valoración y la información a revelar. Además, es importante establecer estas categorías, puesto que el método actuarial se aplica en mayor medida en los segmentos de largo plazo, post empleo y terminación.

Para explicar el tema, el señor Arteaga puso como ejemplo la cobertura de despidos. “Hoy en día algunas empresas hacen las provisiones y otras no, de acuerdo a nuestra interpretación todas deberían hacer una provisión por lo menos en algún evento de indemnización por años de servicios”.

Rol de los actuarios
Con el arribo de las IFRS, la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) le ha dado mayor importancia a la labor de los actuarios, respecto a la importancia que esto tiene para las empresas a la hora de valorar sus pasivos contingentes y reservas matemáticas de las compañías de seguros. En relación a la NIC 19, la norma recomienda la participación de un profesional de esta área, que puede aconsejar en la medición de las obligaciones derivadas de los beneficios post empleo y presentar la mejor estimación para la organización.

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